Menos veinte

De repente, caí de las nubes y me encontré con un niño a mis pies.

Apenas me llegaba a las rodillas, pero sus ojos preocupados solicitaban mi atención.

-¿Qué hora es señor?- preguntó.

Las agudas manecillas de mi reloj, con ángulo severo, me advirtieron que algo estaba muy adelantado.

 

14/08/2013 13:54 Retólicas del vallico ;?>

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