Locus amoenus

Nadaba por el canal que separaba dos islas paradisiacas. El lugar me resultaba familiar. Me concentraba en ver las figuras del sol sobre el lecho oceánico y algún esporádico pez coloreado nadando por entre el agua transparentemente turquesa. Entonces apareció ella, con un bañador blanco y su cuerpo de entonces. Sonriendo, me pregunto "¿dónde vamos?". Tragué agua, tosí, y le indiqué, como pude, el faro de enfrente. Hay que tener algo de cuidado al doblar el cabo, le indiqué, pues las corrientes son contradictorias.

Desperté abruptamente. Mientras preparaba el café, escrutaba la cocina como si fuera un escenario desconocido. Dando vueltas de cucharilla, me di cuenta de que nunca había estado en aquella maravillosa costa.

Acaso en otro sueño, ya olvidado.

 

25/07/2013 11:48 Retólicas del vallico ;?>

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Autor: Macdito

Abundan por esta bitácora muchas realidades no soñadas.

Es curioso como el rito del desayuno, con las primeras horas del sol, nos acerca por instantes a una temible clarividencia...

Fecha: 26/07/2013 10:36.


gravatar.comAutor: Djanker

Si, a veces uno se levanta confuso, o asustado, o triste o euforico, y no sabe porque... Puede que sea el regusto de un suenyo, o de una realidad, olvidados.

Fecha: 09/08/2013 07:50.


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