El hombre del saco
En la capilla de la inclusa comenzaron a apilarse decenas de antiguas fotografías, a modo de exvotos. Retratos de familias como Dios manda: señores de fino bigote, perlados cuellos de señora y herederos amarinados.
Esperó sentado al anticuario. Esa colección de píxides y relicarios quizá le reportara lo suficiente para visar, de urgencia, a un país lejano.
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Autor: Djanker
Fecha: 03/12/2011 14:20.
Autor: Académico
Fecha: 03/12/2011 16:01.







