Reencuentro

Sus ojos se cruzaron entre los de los anónimos transeúntes. Recordaban más sus miradas que sus rostros. Se pararon, frente a frente, tal vez demasiado cerca. La calle se llenó de silencio.

   -Me llegó tu carta hace años. Aún la conservo, pero nunca la abrí.
   -¿Por qué?
   -Tenía miedo de lo que me pudieras decir.
   -¿Y por que la guardas? ¿Algún día la abrirás?
   -No... Pero las cartas no se tiran.

 

 

28/01/2011 18:58 Retólicas del vallico ;?>

Comentarios » Ir a formulario

retolicasdelvallico

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.