Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2010.
Abducción
Todos los ministros se sentaron al otro extremo de la mesa,
como si la Jefatura de Gobierno fuera una enfermedad contagiosa,
como si el señor de cejas obtusas y mirada de bacalao
pudiera un día suplantar su propia identidad.
Oblación

Un taciturno restaurador se había encargado de enlucir tan venerada talla.
Quiso magnificar el realismo sanguinolento de la imaginería española incidiendo sus delgados brazos.
Los fieles, en gris espera, besarían al día siguiente los pies con su propia sangre pintados. Mientras, él sanaría las nuevas cicatrices, más largas, aunque menos profundas que las de los escondidos pinchazos.
La chaqueta de un guardia
Lo hecho constituiría una parte tan ínfima en su descomunal tarea que hacer algo y nada eran, prácticamente, lo mismo.
Así, al menos, pretendía justificar su inacción.
Viático
Una espiración y el pueblo pasó de pedanía a cementerio.
El sacerdote acudió a declamar un último responso a la parroquia ya deshabitada. Su feligrés seguro que esta vez no acudiría a comulgar, pues la noche pasada ya recibió el postrer sacramento: su frente fría permanecía horizontal y unjida con el óleo bendecido.
Sus palabras se las llevaba el viento, esta vez más que ninguna, pero una euforia triste, algo parecido a un orgullo impío hizo que comenzara a brotar verdad destilada, Pura Verdad, por sus labios. Verdad vomitada al ancho cielo, a los trigales, a los muros de adobe, a los ladridos del perro. Verdad que no se amoldaba a fieles, ni a las buenas formas, ni a la necesidad de ser comprendido, valorado o escuchado, tampoco al deseo de provocar reacción alguna.
Por primera y única vez nunca olvidaría su propio sermón.
Declinación
Se vino abajo tras escribir el acusativo singular.
Hacia el Sol Naciente
Recuerdo que hace años, seguramente influído por la visión de mi profesor de historia universal, pensaba que personajes como Alejandro Magno, Napoleón o Hitler cometieron el error de dejarse llevar por su desmesurada ansia de poder y grandeza.
Ahora más bien creo que esos alocados o, cuanto menos, cuestionables avances de sus tropas hacia el este, siempre más allá de lo razonable, tal vez se debieran más a una cuestión de principios que de resultados, más a una cuestión de idealismo que de pragmatismo, puede que a una simple huída de la vulgaridad y la norma.
Siglo XXII
Constituye una aberración que aún hoy no se equiparen los derechos de la pareja hombre-hámster con los de otras formas de convivencia entre humanos y animales. Estos mismos retrógrados alaban las virtudes del consumo de proteínas de origen aviar y abogan por no permitir el cese de la vida de infantes de menos de 3 años de vida en caso de maternidades no deseadas.
No se engañen, son los que cuestionaron hace unos meses la gratuidad en la distribución de la dosis mensual mínima de cocaína por habitante, derecho garantizado por la Constitución de 2093 de la Nación Manchega y una de las bases de nuestro Estado de Bienestar.
V.A.O.
Le pusieron una multa por conducir solo por la calzada central.
Desconcertado, no pudo dejar de escuchar los gemidos del maletero.
Pijo de puta
El sevillano perdió los nervios cuando Gutiérrez le zancadilleó por detrás.
Fallas
La mecha, prendida por unas manos todavía intactas, resultó ser demasiado corta.







