Insípidas

Cada madrugada, antes de dormitar, se afanaba en tomar las secreciones que le proporcionaban sus ojos aún maquillados, durante unos escasos minutos.

Desde la edad de jugar con las muñecas supo que  las lágrimas de tristeza tenían el mismo sabor que las lágrimas de felicidad.

 

31/10/2010 00:07 Retólicas del vallico ;?>

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