Imposible
Paseando descalzo, se topó con un niño que, presuroso, iba y venía hacia y desde el mar para llenar y vaciar su cubo en un agujero excavado en la arena de la playa.
Las olas al romper componían la sinfonía de carcajadas incrédulas de un océano burlón.
No pudo evitar entristecerse, no por la inocente y paciente laboriosidad del chico, sino por las tantas y tontas veces que él también lo había intentado.
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Autor: meón
Nunca lo consigo. En seguida se me corta el pis.
Esta noche -otra oportunidad-, beberá más cerveza.
Fecha: 01/10/2010 19:55.







