Veinticuatro latas

Eruditos, turistas y curiosos admiran con gestos de asentimiento y admiración uno de los máximos exponentes del género impresionista, antes de apresurarse a la tienda a comprar pósters, calendarios, frigo-imanes, puzles y camisetas de la obra maestra.

Nadie ha remarcado a lo largo de todo el día que el reflejo del barco en el agua era el propio barco, que el cuadro había sido invertido minutos antes de la reapertura matinal.

Hans, vigilante nocturno, y el Sr. Vanderstraat ajustarán su apuesta pendiente esta misma noche.

 

 

25/09/2010 09:18 Retólicas del vallico ;?>

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