La galga negra
Su esbelto vestido era mancillado por unas ubres caídas, repletas de mala leche, que la hacían tan perra.
Prefirió morderse la lengua a morir asfixiada con esa vulgar soga.
El inocente niño habría de recordarla siempre, pues dentellada firma dejó en su boca.
23/07/2010 00:04 Retólicas del vallico ;?>
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