Maslow

Eran las cinco de la mañana y no tenía dinero ni para negociar con un taxista.

Su estómago gruñía, y llevaba varias horas rechazando esos recovecos malolientes que algunos llaman servicios. Hasta los párpados parecían no poder soportar su propio peso.

Llegó sin fuerzas a casa, y fue directamente a por su móvil. El amanecer le sorprendería buscando las palabras para un mensaje, aún, a medio escribir.

 

14/07/2010 22:30 Retólicas del vallico ;?>

Comentarios » Ir a formulario

Autor: Djanker

Las prioridades son las prioridades...

Fecha: 15/07/2010 00:12.


Añadir un comentario



No será mostrado.

(opcional)