El sueño americano
Cuando las sirenas le despertaron, se dió cuenta de que nunca había logrado aquel home run, que jamás había hecho una hoguera en la playa, que no había comido un pavo relleno, ni el Día de Acción de Gracias ni ningún otro... Que nunca bailó en la graduación con la chica más popular del Instituto, ni la llevó en el flamante Cadillac a ver las estrellas al aparcamiento de la colina, ni subió con ella a la casita del árbol... Que su padre no trabajaba en un bufete, ni iba al psicólogo, ni tenía un revólver en el cajón de la mesita de noche...
Desayunó la comida enlatada que por el día lanzaban unos aviones similares a los que cada noche bombardeaban la ciudad.
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Autor: A.
Fecha: 17/05/2010 10:42.







