Purga
Se conocían desde siempre. Juntas rezaban con nocturnidad al niño Jesús antes de afrontar su diaria pesadilla
Hace tiempo que olvidó las oraciones. En posición fetal se abrazan bajo la seguridad de un peludo techo, cálido y tupido. Cada noche seca sus lágrimas reprimidas, respira el aroma del amor maternal nunca experimentado.
Acompañada de esa amarillenta almohada, siendo bebé, la encontraron.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Djanker
Fecha: 01/02/2010 22:05.







