¡Ay (de) ti!

Ayer, un temblor de la tierra ha producido miles de temblores de carne y hueso, sobre todo de hueso; temblores anónimos que han sublimado la pureza del caos en el país del caos, en el rincón más miserable de todo el continente, en esa tierra con nombre de lamento.

Las pobres moscas no dan abasto con tanto cadáver por la calle, o por lo que queda de ella. Edificios derrumbados, llantos desgarrados por los miles de muertos, también por un presente malherido, por un futuro en coma.

Los compases del kompa ya no se oyen en la ciudad. Para muchos, el vacío musical en una isla caribeña es lo que mejor representa la enormidad de la catástrofe.

Algunos creen que este espíritu maligno ha debido ser invocado por un poderosísimo bokor. Tratan de huir como pueden de esa tierra maldita.

Contemplo todo esto mientras saboreo, recostado frente al televisor, este delicioso tiramisú.

 

 

20/01/2010 22:55 Retólicas del vallico ;?>

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