Oficio
Se sentaba en el último banco de la capilla, el más deteriorado por las inscripciones de los jóvenes revoltosos. Sólo pisaba el templo para asistir a funerales, siempre de riguroso luto. Nadie lo conocía, pero él no faltaba a ninguno.
Los lugareños decían que iba a todos para que, cuando llegara su hora, estuviera acompañado. No se imaginaban que él asistiría impasible a los de todos ellos.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Djanker
Gran relato!
Fecha: 09/11/2009 11:00.
Autor: Albero
¿Efluvios de la saga vampírico-adolescente crepusCULIana?
Fecha: 16/11/2009 19:06.
Autor: Djanker
D.
Fecha: 18/11/2009 09:22.







