Cecilia S. P.
Ojeando entre archivos de oficina, apareció aquella amarillenta cuartilla que revelaba su origen incierto.
Expósito volvió a ser entonces, y sus dos apellidos de carné no fueron suficiente razón para dejar de serlo. Una fecha y un lugar, eran lo único que tenía, lo demás tendría que ser rehecho.
En la sección de beneficencia, la gentil archivera le desenredó los balduques que protegían la consulta de aquellos libros de nombres.
De todos ellos, sólo uno le interesaba, sólo uno podría consolarle, sólo uno le proporcionaría las raíces de su nuevo norte.
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Autor: Djanker
D.
Fecha: 01/06/2009 11:59.







