Pilongo
Era conocido por todos. Treinta largos años de residencia en la pedanía le habían curtido la cara y retocado el temperamento. Ajeno a la tierra que le viera nacer, uno más era, a los efectos.
Casado con una oriunda, progenitor de dos rollizos y autóctonos rapaces, era vetado en la centenaria procesión del Santo Sepulcro. Y no por falta de creencia, sino por "forastero".
No basta con pacer durante décadas en un lugar, -decían los cristianos viejos-, es la pila la que da ciertos derechos...
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Autor: Macdito
Está aquí porque le hice un retoque y en vez de quedarse con la fecha original, se ha actualizado y aparece como novedad.
Disculpad mi metedura de pata, no se volverá a repetir.
Fecha: 25/02/2009 14:10.
Autor: Djanker
Fecha: 26/02/2009 09:05.







