Tras la tempestad llega la calma, o eso dicen. La ciudad muestra los desastres de un meteorológico naufragio. Son los temporales los que ponen a prueba a nuestras opciones de amparo, y sólo las más fuertes aguantan. Restos cadavéricos se encuentran abandonados en cetrinas esquinas, ignorados por los precipitados caminantes. Los varillajes desbarajustados, los mangos rotos, las telas rasgadas: una tragedia para los protectores de la lluvia.
Renovar nuestras protecciones, es lo que toca tras el nuevo arco iris.
Autor: Electra
Me ha encantado este microrrelato. Se tarda pocos segundos en leer, segundos que constrastan con la eternidad que pasa hasta que se ha reconstruido todo tras la tempestad... Tal vez tengamos la culpa de hacer que los dioses se enfaden y de que las musas de los cielos lloren ante nuestra insignificancia, ¿no crees?
Fecha: 30/01/2009 13:32.
Autor: tras el anticiclón
de nuevo borrasca. De nuevo es necesario buscar refugio y aguantar el temporal. En estos momentos imagino una mano tendida que me invita a disfrutar del mal tiempo. Pero es solo eso, un sueño, y, por tanto, un tiempo idílico que nos ponerle buena cara al mal tiempo. Y qué pasa con los sueños que se hacen realidad? Qué pasa al final de esos sueños, si no has soñado el final? Nos atrevemos a mojarnos?
Fecha: 25/06/2009 18:56.