Benidorm
En las cálidas noches del verano sevillano, los gitanillos de la barriada de ¨Las Tres Mil¨ saltaban algunas de las tapias de los chalés de Heliópolis. Sigilosos, no anhelaban riquezas, sino un dicreto chapuzón en las piscinas de aquellos que ya marcharon a la playa y no dejaron alarma ni perro para guardar sus pertenencias.
-¡Vamoh a Benidó, quillo!- era su grito de guerra mientras volaban sobre el Paseo de la Palmera con sus bicicletas destartaladas.
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Autor: Macdito
Fíjese usted...
Fecha: 28/11/2008 12:28.
Autor: Djanker
Me sorprende, pues escogí ese barrio al azar...
D.
Fecha: 01/12/2008 09:20.







