Pancho
Azabache sobre blanco, su mirada bovina, imperturbable, comprendía el mundo sin necesidad de conocerlo. Emanaba tranquilidad sin precisar seguridad. Reflejaba sosiego cuando a otros les turbaba la prisa, el pánico o la euforia. Sonreía con los ojos, aunque no creo que lo supiera o le importara. Cuando comenzaba a liar un cigarro, tenía que acabarlo para después fumar tranquilamente, ya comenzara un chaparrón, o un aguacero de granizo o de meteoritos.
Era inmortal, pues poseía todo el tiempo del mundo, tal que un buda flotando sobre una hoz ibérica...
…yéndose a tomar unas ¨cerves¨ en el pueblo más cercano, esparciendo por doquier su mensaje sin palabras.
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Autor: A.
Fecha: 24/09/2008 12:01.
Autor: Anónimo
S.
Fecha: 24/09/2008 18:24.







