Crisis
Afronté la ascensión sin miedo ni entusiasmo, con una aclimatación adecuada, equipo óptimo, estado de forma envidiable, inmejorable compañía y calma noche estrellada.
Admiré su monumental belleza, pero ya no me sobrecogió como antaño. Sé que hubiera podido ascenderla, pero no lamenté dar media vuelta.
Ni se me pasó por la cabeza volver a intentarlo. Me dejó frío. Me vi absurdo, casi ridículo, no por el pequeño tramo de arista no recorrido, sino por el madrugón, el peso, el viento y el largo y penoso descenso.
Así me dí cuenta de que mi pasión se había extinguido.
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Autor: A.
Si no, que voy a hacer con mis crampones y piolets?
Fecha: 06/08/2008 10:24.
Autor: Macdito
Todavía quedan muchas montañas por subir y muchas crisis que superar.
No se debe forzar a la montaña, simplemente espera a que su voz resuene con fuerza...
Fecha: 06/08/2008 11:04.
Autor: Djanker
A., no pasa nada, usaremos los crampones dentro de poco (espero)...
Que todas las crisis sean como estas, no?
D.
Fecha: 06/08/2008 12:14.
Autor: Anónimo
S.
Fecha: 08/08/2008 09:48.
Autor: Djanker
Que le parecería a usted deslizarse al camino contemplativo de estos otros seres, admirándolos de lejos? Lo calificaría de abulia o inactividad?
De todas formas, el mar y el Universo entero están llenos de desafíos, motivaciones, olas, corrientes y mareas...
D.
Fecha: 08/08/2008 10:57.







