Afiladores
Su profesión fue engullida por el furioso galopar de la modernidad. La recurrente melodía del chifle no volvió a sonar alegre por los barrios. A los romos cuchillos de cocina, condenados a eutanasia pasiva en negros cubos de olvido, les fueron robadas sus opciones de resurrección.
Pero otras navajas, menos amables, conservaron la primigenia pureza de su filo. Otros afiladores -¡maldición!- no quedaron obsoletos: perfiladores de etnias y de patrias, filosofastros de filigranas, desfiladores de caqui, empresarios del filón, economistas del filantrópico egoísmo, políticos filamentosos de lengua afilada y demás amantes del filete y el puñal.
Hay quien confía, no se sabe bien si por candidez o necesidad, en que, a estos aguzadores de angostos tajos, heridas profundas y desfiladeros, algún día las hojas de sus cuchillos les permitan ver el bosque.
Tal vez ese día le cambien al herrero su cuchillo de palo.
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Autor: Macdito
Fecha: 29/07/2008 12:33.
Autor: Djanker
Fecha: 29/07/2008 16:47.







