Ibón
El hielo inmaculado de su superficie se fue diluyendo con el calor del estío, que transformó sus lágrimas en cascadas. Cristalino, fundamentalmente endorreico, pero ya no inerte o hermético, el iris transparente de sus aguas refleja ahora el poderoso cobalto celeste.
A veces, incluso se atreve con la insondable negrura de los húmedos paredones de granito.
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Autor: A.
Fecha: 07/07/2008 11:12.
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Autor: Djanker
D.
Fecha: 07/07/2008 11:36.
Autor: Macdito
Fecha: 07/07/2008 12:58.
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Autor: Djanker
Te he plagiado la temática, tocándote los ibones...
D.
Fecha: 07/07/2008 15:38.






