Empanada mental

Hacía ya años que Aceral de Estrozamulas estaba dividido entre los partidarios de Jandro y los de Tachín. Dos estilos de vida contrapuestos, dos filosofías antitéticas, dos formas irreconciliables de enterder el postre, el desayuno y la merienda. El yin y el yan de la bollería, el alfa y el omega de la repostería, la causa y el efecto de la confitería.

Los Jandristas decían, con razón, que su labor fue pionera en la comarca, que sus empanadas sabían a esa lejana niñez de la que tan difícil era recordar algo dulce, que se desmiajaban como la vida desmiaja nuestras tristes existencias... Tachín no era sino un advenedizo, arrimado al sol que más calienta desde que las vacas flacas de la economía rural comenzaron a engordar un poco. Sus empanadas eran para mariconas.

Para los Tachines, comparar sus empanadas a las de Jandro era como comparar a Dios Padre con el más mísero de los gitanos. No estaban llenas de tosco arrope, sino de delicia de calabaza. Doctorado en empanadología, había conseguido una consistencia en el plato, una textura, un sabor y aroma en boca inigualables. Incluso guardaba sus mejores obras de arte en barrica de roble durante un año para venderlas como delicatessen, deconstruídas a veces, para la fiesta de la Patrona.

En el seno de cada una de las familias había disparidad de pareceres, lo cual derivaba en conatos de reyerta al final del mandumio. La escalada de tensión gastronómica y las acciones de unos pocos violentos provocaron una situación de toque de queda municipal. Las máximas instancias políticas de la comarca abogaron por una fusión de las bollerías para desactivar el problema, pero ni siquiera la perspectiva de creación de un cártel de la empanada en todo el sur de la provincia logró convencer a los tercos pasteleros.

Aún hoy, tras una resolución de la Organización de las Comarcas Unidas y la presencia continua en el terreno de una fuerza de paz, el conflicto larvado pervive en Aceral. Los militares tienen terminantemente prohibido catar los frutos de la discordia, pues semejante acto podría interpretarse como una injerencia a nivel político de la OCU en Estrozamulas.

 

08/04/2008 09:41 Retólicas del vallico ;?>

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Autor: Mac

Yo suelo comer empanadas de en ca Alejandro y de en ca Tirso también. Cada una con su propio estilo...
Y es que, al igual que el bipartidismo imperante, la visión dicotómica de la producción de empanadas no ve hace ninguna gracia...

Fecha: 08/04/2008 21:21.


gravatar.comAutor: Djanker

Se ve que eres un goloso no fundamentalista... Yo tampoco le hago ascos a ninguna...

Fecha: 09/04/2008 13:03.


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