Paparazzo

Zafio y ruín como él sólo, la carne le pedía carnaza. Sus bolsillos, insaciables. Sus andares, invisibles. Sus hechuras, inasibles. Sus trabajos, execrables, prescindibles. Sus amigos, deleznables, infalibles.

Impávido, su satisfacción camuflada tras el teleobjetivo... Mucho más allá, el sujeto, confiado, se derretía sobre aquel fresquísimo bombón.

 

12/12/2007 09:53 Retólicas del vallico ;?>

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Autor: Macdito

Tras esta descripción enumerativa se encuentra la realidad de una de las profesiones más intrascendentes y vacías de la sociedad...
Esos teleobjetivos casi me son indiferentes, pero lo que si me preocupa es la multitud de cámaras públicas puestas en pro de nuestra seguridad, o eso dicen...

Fecha: 12/12/2007 11:44.


gravatar.comAutor: Djanker

Si hasta en el Villar de Matacabras los pobres cernícalos ven cercenada su intimidad, con esa webcam...

Fecha: 12/12/2007 15:49.


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