Inquisitio Haereticae Pravitatis Sanctum Officium
Barruntando el adecuado castigo para la redención hallábase el dichoso calificador del Tribunal cuando el alguacil, atemorizado, le transmitió las malas nuevas. Torció el gesto, pues no le agradaba que los condenados tomaran ningún tipo de atajo para su rendición de cuentas ante el Altísimo, y menos aún que los carceleros lo consintieran, quién sabe si por piedad mal entendida.
Al fin y al cabo, puede que el verdugo no desmembrara esta tarde, pero ya podía ir sacando su fusta.
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Autor: Macdito
Fecha: 03/12/2007 21:24.







