Estrella (con equis)
Desde que salió de las zarceras, no supimos casi nada de él.
Lucía buenas ropas, cuerpo curtido en gimnasio, bronceado artificial, tatuajes caros y su pelambrera había desaparecido. –Será uno de esos metrosexuales- pensamos.
Seguía soltero, como todos nosotros, y había sustituido el alcohol por zumo de tomate que bebía a espuertas.
Una noche de domingo lo vimos, por casualidad, en una película de un canal local. Tanta envidia nos dio el susodicho, que ahora todos bebemos zumo de tomate.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Djanker
Fecha: 19/11/2007 09:58.







