Día de TODOS los santos
Apóstata notorio y pecador público, retó en duelo a la muerte. Al Ordinario no le cupo duda: le negaron tanto sepultura eclesiástica como los más elementales ritos funerarios, procediendo así para evitar el escándalo.
Su pueblo le condenó a una eternidad alejado de aquella ermita que él nunca quiso pisar en vida. Como un perro...
Una madre de luto se preguntaba si los endemoniados no eran sino desdichados enfermos de la razón. ¿No bendijo El Señor a los enfermos?
Andresín, su mejor amigo, se acercó a la Señá Josefa, pero sólo consiguió hilvanar un esbozo de condolencia. Le hubiera gustado ser capaz de decirle que a su hijo no le hubiera gustado estar encerrado con los demás, que mejor estaba entre la chopera y el labajo, donde tanto le gustaba ir a tirar cantos; que Tomás sólo era todo lo bueno que representa la definición de hombre, sólo todo lo malo que emana de la podredumbre del hastío…
Pero sus padres, labradores, no habían tenido dinero pa pagarle estudios. Apretó los puños y desvió la mirada hacia el infinito antes de volver a agarrar la pala.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Macdito
Ellos deciden dónde terminarán nuestros restos: en cementerios, incinerados, en cunetas o donados a la ciencia...
Lo más terrible, es no saber dónde acaban.
Fecha: 31/10/2007 13:17.
Autor: Djanker
Fecha: 31/10/2007 14:31.







