Lucidez
Solía pasear por el Museo del Prado. Rodearse de genialidad le ayudaba a olvidar su maldición de lucifer, de último lucero del alba.
Una tarde lo encontraron en los servicios en una situación dantesca. En su frente llevaba incrustada una piedra. Además, padecía una ceguera blanca, como la de aquellos ciegos del ensayo de Saramago. Desde entonces, un gregarismo naíf le hizo despertar del sueño de la angustia del mundo al revés.
Dicen que antes había estado observando un óleo de un pintor flamenco. Algunos dicen gótico, otros afirman surrealista.
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Autor: Djanker
Fecha: 17/10/2007 09:01.
Autor: Macdito
Igual va siendo hora de montar uno nuevo...
Fecha: 17/10/2007 12:21.
Autor: Djanker
alli estaba yo tambien en el lavabo, en dantesca situacion...
Fecha: 17/10/2007 13:36.







