Grana u oro

A J. Tomás.

Dicen que su vida se apagaba sin la cuadrilla, sin el paseillo, sin la cerrada ovación del respetable.
Dicen que volvió porque su vida no tenía sentido sin sangre ni arena.
Dicen que decía que la única forma de entrar a matar era entrando a morir.
Dicen que aquel día, casi a las cinco de la tarde, en la capilla de la Monumental rogó a Dios para que una estocada certera y fulminante, estoque o guadaña, ampliara aún más su leyenda o la sellara para siempre.

 

08/10/2007 09:13 Retólicas del vallico ;?>

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