Matacabreños

Los niños dejaron de venir de París hace ya mucho tiempo. La zancuda transportista decidió cambiar de aires hastiada de la ranciedad del cristiano viejo y los adobes desearon volver a su cuna de extenuados campos.
Desertores del arado, no somos mejores que nuestros padres y abuelos. Volvemos a nuestras raíces para llorar sobre el brocal sin herrada.
Una joven cigüeña ha vuelto a nidificar sobre el ciego campanil. Dicen que por el clima ya no viajan como antes… yo sólo espero que los cartuchos del coto le den al menos una oportunidad.
A Maxi.
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Autor: Djanker
Subrrayar merecen ¨hastiada de la ranciedad del cristiano viejo¨, ¨los adobes desearon volver a su cuna de extenuados campos¨, ¨Volvemos a nuestras raíces para llorar sobre el brocal sin herrada.¨
Un saludo tambien para Maxi, a pesar de que no lo recibirá, y para todos los que se sienten un poco matacabreños, en estos tiempos de desarrollo, globalización e hipoteca amortajante.
Espero volver pronto, tal vez pa las fiestas del Cristo, si no a llorar, sí a mirar hacia atrás por la boca de ese viejo pozo.
Fecha: 03/09/2007 12:59.
Autor: Albero
Sr. Djanker, yo creo que a la sopa vieja del irreformable Sr. Macdito le ha añadido usted el lujo "innecesario" de la cebolla...
Fecha: 21/09/2009 12:11.







