Uno solo
- Y muy cargado, por favor-.
Mientras, continúo el soliloquio ante mi acostumbrada ausencia de público. Es mejor así, cuanto más conozco a la gente más reafirmo mi solipsismo.
Ya sé que es irracional e incluso insostenible, pero me gusta considerarme un solitario, un antisocial según los test de personal. Mi necesidad de soledad es una reacción directamente proporcional a la empatía profesional. Sí, desde luego.
De toda esta situación sólo me molesta una cosa, que en mi despacho no haya una buena máquina de café...
- Gracias, quédese el cambio-.
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Autor: Djanker
Fecha: 17/07/2007 10:32.







