Disciplina
-Ya no te puedo enseñar más. Sabes todo lo que yo sé… De todas formas, no has demostrado ser demasiado lista. No sé por qué te has empecinado en aprender esta lengua. Jamás tendrás un trabajo fuera de Visaginas. No tienes titulación. El régimen no permitirá que salgas al extranjero. Como mucho podrás leer a Balzac o a Molière en versión original, pero nunca tendrás contacto directo con Francia ni hablarás el idioma con ningún nativo.... He de reconocer que no es ninguna sorpresa para mi. Lo supe desde el primer día que te ví.
-Pero… -los labios le temblaban, confusos… - ...entonces... - al fin se atrevió a preguntar - ¿por qué me ha enseñado sin cobrar durante todos estos años?
-Porque soy tu profesora.- Tras la habitual dureza en su entonación, la alumna creyó percibir un desconocido atisbo de ternura.
Comentarios » Ir a formulario







