¡Camelias para las damas!
...voceaba el dicharachero del cruce de Saint Denis con Rivoli. Siempre es un placer sucumbir al aroma del incienso tras refregarse en la pestilencia de la calle. Por la mañana tocaría confesar. Las cortesanas del Rey daban mucho trabajo. Atacaría fieramente la comida del mediodía.
Por la noche, en la intimidad, rememoraría cada episodio.
08/06/2007 09:51 Retólicas del vallico ;?>
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