Alud
Era la primera vez que la verían maquillada. Nunca necesitó de policromías faciales. Su belleza pura había hecho palidecer el brillo cristalino de glaciares, derritió hielos y porteadores. Incluso la voz de la montaña había cambiado su timbre con ella.
El maquillador aplicaba una máscara facial que intentaría dar calidez a su rostro por última vez. Después de la ceremonia descendería a las tinieblas, sólo a seis pies bajo tierra.
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Autor: Africa
Un muy intimo momento , relatado en su justa medida
Fecha: 07/06/2007 03:29.
Autor: Viridiana
Un relato brillante.
Fecha: 26/06/2007 10:56.







