Utiquio García Torres
Catalana en mano y gaveta vacía, el enfoscado llegaba a su culminación. Firmó su obra cual maestro pictórico con sus iniciales, lo único que sabía escribir.
Muchos meses después, la iglesia volvía a estar vestida de andamiaje para la cura de heridas de guerra. Fue entonces llevado ante el alcalde y el párroco para que explicase el significado de aquella antigua firma sacrílega.
Al contrario que muchas otras purgas ésta acabó solo con un pescozón. Aquél día Utiquio se asombró al saber que su verdadero nombre era Eutiquio, aunque desde entonces se le conocería por “ugeté”, cosa que no le importó.
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Autor: Djanker
Fecha: 31/05/2007 09:23.







