¨San Giovanni Laterano: 3 calvarios de oro robados¨

...reza el encabezamiento en la Gazzeta.
Ojalá supiera la identidad de los profanadores de templos, esos puercos, traficantes del diablo que hacen de esta noble profesión una vergüenza.
A su edad, y desde que Casanova entregara su séptima vida a una Vespa desbocada, sólo conversaba consigo en ese anticuario perdido no muy lejos del Trastevere y en el que ya sólo entraban deudas y polvo.

      -Para polvo, el de aquella noche...- recuerda Emilia con añoranza mientras observa el soleado balancear de su nieta en el columpio. Los rescoldos de la hoguera de San Juan apenas calentaban ya cuando él se le acercó con una manta deshilachada.
      -Tenía frío hasta que has llegado... - respondió pícara, mientras las brasas parecían cobrar vida de nuevo en sus pupilas.
No logro recordar cómo llegamos hasta el torreón… Sólo me acuerdo que el tiempo se expandió, o se paró, o qué se yo… Sólo el reflejo tembloroso de la luna en la mar picada, sazonada por decenas de luciérnagas de bajura… Sólo el tacto de sus manos diestras y el sonar a lo lejos de la tarantela… Sólo recuerdo el amanecer más limpio y fresco que un ser humano puede concebir… Sólo un millón de sensaciones que no cabrían en este ni en mil microrrelatos…

El mismo azar que les separaría apenas un año después, ahora, inutilmente, unía sus pensamientos. Emilia acariciaba, en una extraña mezcla de lujuria y devoción beata, el dorado crucifijo…

 

25/04/2007 09:00 Retólicas del vallico ;?>

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