Trauma
-A juego paso, pero tengo dúplex, imperiales además–, anuncié con suficiencia a los colegas. Relamíame por el órdago a pares visto inconscientemente y contenía a duras penas la sonrisa mientras me hincaba el cachilitro de ginebra barata aderezado con burbujeante Pitusa naranja.
Sólo tamaño cerdo podía tener una piara de 4, ser mano y darse un mus negro mientras, despreocupado y ausente, se liaba un antepenúltimo petardo.
No sabíamos aún que María andaba liada con el Chino. El Chustas se enteraría esa misma noche.
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Autor: Macdito
Qué sería de los jóvenes sin esas tardes de parque y chusta, cachi y fuchi, móvil y piba...
Lo curioso es que el mus es alimento de la ociosidad urbana o rural.
Fecha: 02/03/2007 13:22.
Autor: Djanker
Fecha: 02/03/2007 16:32.







