Versión sui-génesis
Y Dios dijo: ¿Dónde está Abel?
Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?
Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en ella.
Salió Abel del Paraíso con una burlona sonrisa, sin necesidad de hacer más ofrendas a un padre endiosado, sin remordimientos por haber matado a su mediocre hermano gemelo...
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Maldito
Fecha: 22/02/2007 18:00.







