Peligro de extinción

Desde la lejanía miró por última vez la casa donde pasó sus diecisiete años de vida... las persecuciones en pos del ovillo de lana azul, las caricias del amo, los ojos azules de Matilde, la siamesa vagabunda, las cálidas tardes de invierno oyendo crepitar la leña tumbado sobre la alfombra...
Incluso recordó con cariño los ladridos furiosos del estúpido perro del vecino...
Lamió su pata lentamente y se atusó la oreja.
Todo el mundo sabe que los gatos no lloran. Ya estaba listo para partir.
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Autor: Macdito
Fecha: 22/02/2007 17:56.







