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Simbiosis

El verano no era una estación, sino una excepción, por aquellas latitudes. En las calle reinaba un silencio achicharrado. El joven gorrión perseguía fugaz el nervioso vuelo de la mariposa. De un momento a otro le daría caza y podría deleitarse con un jugoso abdomen rico en proteinas, en esa fresca rama sombría, tan cercana a la de su prometida.
Es fastidioso errar el primer envite y parecer un vulgar murlaco en San Fermines en vez de un fiero depredador de insectos. Por fortuna, nadie había presenciado la pequeña humillación.
-"Esta vez no fallaré..."- pensó dibujando en el aire un espectacular tirabuzón, sin apartar la vista del tembloroso aleteo mientras el parabrisas del bus del aeropuerto impactaba violentamente contra su liviano cuerpo.
Tal vez les consuele pensar que no sufrió. Eso, al menos, es lo que hizo el conductor mientras la mariposa revoloteaba su victoria por el bulevar.

 

20/02/2007 13:32 Retólicas del vallico ;?>

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