18/07/2008
Estrecho
La superficie era un tamiz de plata bruñida.
Siempre parecían tener algo que ocultar, con sus miradas torvas y sus comentarios susurrantes mientras esperaban, abrazados a una manta, a la patrullera.
En realidad, sólo trataban de esconder, por pudor, su miedo.
17/07/2008
Hospitio perditionis
La mayor de las peregrinaciones de aquel tiempo tenía lugar hacia el kilómetro 269 de la Nacional, en plena calle mayor de Castilla, donde un cortejo de luces y alumbrados desenbocaba en la catedral de las palmeras fluorescentes. Exiliados de sus familias por tiempo indeterminado, la inmensa multitud acudía en masa a este lugar de devoción secular. Algunos, en búsqueda de reliquias de otro tiempo; otros, por espiar pecados ajenos; los más pudientes, por ser invitados a la ardiente capilla de Lourdes, o por conocer a Fátima y sus tres secretos.
Casi todos buscaban saltarse la reja, tocar por unos momentos a sus blancas palomas y, allí, entregarse al éxtasis de una unión inefable de cuerpo, sangre y espíritu.
16/07/2008
Sirocco
La gente no camina, los coches no circulan: todo fluye, rozándose sin chocar, en un aparente caos ordenado. En efecto, las reglas no son sólidas, las formas de ganarse el cuscús no son sólidas, los precios no son sólidos...
Lo único pétreo es el viento seco, el sol omnipresente, la ineludible llamada del muecín.
15/07/2008
Ibón
Después de haber estado bailando con la joven glacial, lo emergieron de aquel lago pirenaico. Se había precipitado desde la morrena, trastabillado al ver la silueta de aquella ninfa de agua dulce.
Ya en el hospital, los facultativos diagnosticaron hipoglucemia reactiva matutina como posible causa del desfallecimiento.
Nunca creyó en la científica explicación. En sus sueños seguía sintiendo el gélido tacto de sus manos, el deseo incontenible de su hídrica dulzura.
14/07/2008
Tertulia de refugio
La charla de montañeros, más si son expertos viejunos, no es, a menudo, sino una cagalera de sentencias, una incontable sucesión de anécdotas del ego, de perogrulladas banales y absurdas exageraciones sobre rutas de sobra conocidas.
Amplia boca y poco oído, risotadas compulsivas, capacidades turbadas bajo el efecto del mal de altura.
11/07/2008
Laborator
Mateo despierta cada día en su despacho, entre ropa sucia y restos de comida. Desinfla y dobla su colchoneta y, tras un aseo gatuno en los servicios de la sección, toma unas galletas rancias mientras, por la ventana, observa la llegada de sus colegas.
Sus compañeros, con preocupación fingida, le dicen que cada vez está más delgado. -Mateo, tienes que salir y disfrutar- musitan sin convicción, no se les vaya a acoplar el bicho raro de la empresa.
Pero él lo tiene todo allí dentro: trabajo, casa, reconocimiento, internet… No gasta dinero, energía ni tiempo en vivienda ni en desplazamiento.
Mucha gente trabaja para vivir. Otros, viven para trabajar. Para Mateo, trabajar y vivir eran, simplemente, sinónimos.
10/07/2008
Paradójica avería
Llegó casi yéndose,
le pagué por cobrar
y acabó de arreglar
lo que nunca se rompió.
09/07/2008
Bonobús astral
En los descansos, me perdía en la biblioteca del departamento, dentro de aquellos viejos mapas. Atravesé el Salar de Atacama, ascendí a las montañas del Gaurisankar, navegué por todas las enigmáticas islas del Egeo. Observé Úbeda desde sus cerros, la comarca de Babia desde sus cumbres, la luna desde su superficie. Siempre acababa mis viajes en el Cabo de Hornos o el de Buena Esperanza, principios de nuevas costas y mares ignotos.
Antes de volver con las ecuaciones solía perderme unos minutos en la sección de filosofía, siquiera por herir de muerte, martillo en mano, a ese dios que siempre acababa por resucitar.
08/07/2008
In vino, veritas
Oración de agradecimiento tras el encierro.
A San Fermin bendito,
por darnos protección,
le haremos una ofrenda
yéndonos de botellón.
¡Viva el whisky Dic! ¡Viva!
¡Gora el pacharán! ¡Gora!
07/07/2008
Ibón
El hielo inmaculado de su superficie se fue diluyendo con el calor del estío, que transformó sus lágrimas en cascadas. Cristalino, fundamentalmente endorreico, pero ya no inerte o hermético, el iris transparente de sus aguas refleja ahora el poderoso cobalto celeste.
A veces, incluso se atreve con la insondable negrura de los húmedos paredones de granito.






